Are you from the PAST?

Josema Yuste presentará el especial de Nochevieja de TVE. Jesús Hermida le hará un masaje de pies a Su Majestad en televisión, en el transcurso del cual The King recordará una vez más a los españoles que mantuvo en vela al Kronprinz durante toda la noche del 23-F para que supiera lo duro que es ser monarca y demócrata a la vez. Rosita la Pastelera aboga por volver al marco preconstitucional de los pueblos y las tierras de España (divididas en 50 provincias). En el PSOE sacan a Felipe González, un hombre que desde 2010 (¡!) lleva más años fuera del Gobierno que en el Gobierno, como un recordatorio de que hubo un tiempo en que la gente creía que el Partido Socialista representaba algo y a alguien. Julio Anguita se presenta como la alternativa cívica al sistema. José María Aznar sigue ahí, completando el mega-combo de candidatos a presidente en las elecciones de 1996. Mientras, Consejo de Ministros tras Consejo de Ministros, el Ejecutivo se esfuerza en llevarnos al sitio de donde nunca debimos salir: el lugar donde los hombres son hombres y las mujeres son putas, madres o monjas; la tierra donde las libertades individuales se miden por la profundidad de la billetera; el país donde quien quiera ser algo más que camarero o albañil, o se lo pide a popá o ya sabe donde está el aeropuerto.

España, 2012. El futuro es el pasado.

En cierta medida era inevitable. Los años de la Transición democrática, años en los que se creía en una España europea, moderna y orientada al futuro, posiblemente hayan sido una excepción. Ha sido encontrarnos en medio de la segunda peor crisis económica en cien años (digamos que la Guerra Civil provocó cierta contracción en el PIB) para que los españoles hayamos tomado en masa rumbo al lugar donde nos sentimos más cómodos: the PAST. “Piensa en el pasado de España”, le decía Carlos López-Puccio a Daniel Rabinovich en Las majas del bergantín. Desde Jorge Manrique hasta hoy, nos gusta más regocijarnos en nuestro pasado que ilusionarnos por nuestro futuro, más cuando el futuro implica, una vez más, reconocer que ciertas cosas, que consideramos tan nuestras, nos han llevado al desastre. Sobre todo, aunque desde luego no únicamente, nuestra afición a leer el artículo 47 de la Constitución tal como “Todo español tiene el derecho y la obligación de obtener una hipoteca para adquirir una vivienda en propiedad, vivienda esta que ha de ser inalienable, por más que no se pueda permitir pagar las cuotas”. Pero, por descontado, ya he hablado bastante del tema.

Lo que creo que nos cuesta reconocer es no queremos mirar el futuro de España porque España, como tal, no tiene futuro. El estado-nación westfaliano, un país, una bandera y unos sellos de correos, vive ya de prestado en un mundo donde todos los actores son mucho más grandes y pegan collejas más fuertes. Los Estados del bienestar europeos, por separado, no pueden sobrevivir pegándose los unos con los otros en un planeta globalizado. Pero hay una esperanza, y ese es el futuro que debíamos haber empezado a construir ayer. Si Europa nos obliga a desmantelar nuestro Estado del bienestar, es porque los europeos teníamos ya que estar montando una Europa del bienestar en lugar de soñar con volver a 1983 y echarle la culpa de todo a los alemanes. Ese es el camino al futuro más viable – y por lo que veo, todavía somos muy pocos. ¿Quién se viene?

Seguiremos informando.

3 comments for “Are you from the PAST?

  1. Amalric
    30/12/2012 at 17:17

    Bienvenido de nuevo.

    como siempre muy esclarecedor

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